El compromiso con el patrimonio
Cal Pujol abrió sus puertas en 1905, en la misma calle donde hoy nos encontraréis. Desde entonces, cuatro generaciones han velado para que cada Fiesta Mayor, cada pasacalle y cada encuentro popular tuviera el vestuario, las figuras y los detalles que la tradición merece.
Más de 120 años después, seguimos trabajando con la misma vocación: proximidad, excelencia y respeto por el oficio.